Para el arroz con leche 125 grs. de arroz redondo 3/4 de litro de leche 100 grs. de azucar una cucharada de mantequilla 1 rama de canela cáscara de limón anís sal Para los Frixuelos 150 gr. de harina 300 cl. de leche 4 huevos 100 grs. de azucar sal aceite de oliva | Para el arroz con leche Ponemos el arroz en una cacerola cubierto de agua, y lo llevamos al fuego dejando que vaya calentando poco a poco y así desprenda el almidón.
Al arroz añadimos la corteza de limón, la rama de canela y el anís y vamos incorporando la leche gradualmente mientras removemos la mezcla lentamente pero sin parar. Hay que remover constantemente para evitar que el arroz se pegue, ya sea con una cuchara de madera o, mejor aun, con unas varillas de batir.
Pasada una hora de cocción aproximádamente, añadimos una cucharada de mantequilla y removemos para que se mezcle con los demás ingredientes.
Una vez concluida la cocción -que en total debe llevar no menos de hora y media- incorporamos un chorrito de anís, una pizca de sal y el azucar, removiendo todo para que se mezcle durante unos cinco minutos y acto seguido retirándolo del fuego.
El arroz resultante puede distribuirse en varias fuentes pequeñas o cuencos para facilitar su enfriamiento. Podemos cubrirlas con paños de cocina durante el proceso. Para los Frixuelos En una fuente proporcionada a las cantidades se ponen los siguientes ingredientes: la harina, la leche, los huevos, una de aceite, el azucar y una pizca de sal. Se mezclan bien con ayuda de una batidora, hasta que no queden grumos. Se engrasa una sartén pequeña con un poco de aceite -también puede utilizarse mantequilla-, se calienta al fuego y con ayuda de un cazo o garcilla se echa un poco de la masa. Se espera hasta que cuaje por ese lado y se le da la vuelta. Cuando esté hecho, se saca y se pone sobre un plato, se le pone un poco de arroz con leche y se enrrolla el frixuelo sobre el relleno. Se procede de la misma manera hasta acabar la masa, echando aceite de cuando en cuando en la sartén para evitar que los frixuelos se peguen, y apilándolos unos sobre otros en el mismo plato. A la hora de servir a la mesa se les agrega azucar por encima o, mejor aun, caramelo líquido. |