4 besugos de ración 1 guindilla 4 dientes de ajo 1 tarro de pimientos rojos al ajillo o similar 2 ramitas de perejil vinagre de sidra aceite de oliva sal | Pediremos al personal de la pescadería que nos den los besugos ya preparados para hacer a la espalda, esto es abiertos por la mitad en forma de libro con la espina dorsal a un lado. Engrasamos una fuente proporcional a las cantidades con un poco de aceite de oliva, colocamos en ella los besugos con la piel hacia abajo, les echamos un poco de sal los metemos al horno a doscientos grados durante un cuarto de hora. Cortamos tres de los ajos en láminas gruesas y la guindilla en aros, y los rehogamos en una sartén con un muy generoso chorro de aceite de oliva. Cuando los ajos se estén empezando a dorar, echamos un chorro de vinagre de sidra con cuidado, que salta. Mejor tener a mano una tapita para ponerla sobre la sartén. Dejamos un minuto más a fuego lento y la separamos de él para evitar que se nos quemen los ajos. Sacamos el pescado del horno y con ayuda de una cuchara distribuimos equitativamente el aceite con los ajos y la guindilla sobre las cuatro piezas. En una fuente pequeña ponemos los pimientos rojos cortados en tiras, el diente de ajo que nos quedaba picado en cubitos diminutos, y el perejil también picado muy fino. Aliñamos con aceite de oliva y vinagre de sidra, revolvemos todo y lo distribuimos como el sofrito sobre las piezas de pescado. Se sirve inmediatamente. |