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Fuente: Lne Los pirómanos han vuelto a cebarse con la reserva natural de Muniellos y lo hacen por tercera vez desde el año 2004. Un fuego intencionado, iniciado en dos puntos, devoró ayer 35 hectáreas de monte bajo en La Viliella, a las puertas del que está considerado el mejor robledal de Europa y una de las joyas verdes de Asturias.
La rápida actuación de los Bomberos impidió que hubiera que lamentar males mayores, como cuando en 2006 las llamas acabaron con 300 hectáreas de monte. Cada hectárea equivale aproximadamente al terreno que ocupa un campo de fútbol. La reserva natural de Muniellos (Cangas del Narcea) tiene una extensión total de 5.600 hectáreas, declaradas Reserva de la Biosfera.
Como en ocasiones anteriores, el fuego afectó a los montes cercanos a los núcleos de Cecos, Folgueiras, San Esteban y Centenales, en la ruta de la carretera del Connio (Ibias). En menos de una década en Muniellos y sus aledaños han ardido más de 450 hectáreas.
Las llamas se originaron en la madrugada del lunes en la zona conocida como Mata del Bache, cerca del Camino de la Porquera. Juanjo Rodríguez, un vecino de La Viliella, fue quien alertó al 112. Según relató ayer a LA NUEVA ESPAÑA, se levantó de la cama sobre las tres y media de la noche, a comer un yogur y vio desde la ventana del salón «llamas impresionantes». «Lo primero que hice fue llamar para que vinieran a apagarlo, luego salí porque tenemos unos terrenos plantados por allí y temía que perdiéramos el trabajo de 15 o 20 años».
Los Bomberos llegaron pasadas las cuatro de la madrugada. Uno de los focos quedó sofocado a primera hora de la tarde y el otro logró ser controlado. Durante la jornada cinco helicópteros, con base en Tineo, La Morgal e Ibias, arrojaron agua sobre las áreas afectadas. El viento fue un aliado y no creó más dificultades.
La Consejería de Presidencia, que gestiona el plan de incendios forestales, activó el plan de emergencias de Protección Civil en el nivel 1 de precaución, debido a que el terreno afectado está integrado en una reserva natural integral. A media tarde el riesgo bajó al cero porque el fuego estaba controlado en uno de sus frentes y extinguido en otro. La activación de un nivel más bajo de peligro implica que los incendios pueden ser combatidos y controlados con los medios de extinción ordinarios y que no suponen peligro ni para las personas, ni para sus bienes. En la zona calcinada ya no se desarrolla actividad ganadera, al contrario de cuando ocurrió la anterior quema, también provocada. Entonces las sospechas apuntaron a un vecino de Larón. En el lugar están convencidos de que el fuego fue originado por un pirómano. «Si hubiese pegado el viento de otro lado el fuego habría llegado al pueblo», apuntan los vecinos.
El incendio de Muniellos coincide con el inicio de la época de alto riesgo de quemas en la región, advierte el director general de Política Forestal, Joaquín Arce. El peligro se extiende también a Galicia y Castilla y León. Las altas temperaturas y la escasez de lluvia mantendrán las alertas a lo largo de septiembre. Asturias había vivido, hasta la fecha, un verano tranquilo.
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