Acceso



La mujer del Garabatu Imprimir Correo electrónico

Muchas veces nos puede la curiosidad, pero a veces puede ser peligroso.

Si no, que se lo cuenten a una vecina de la casería de Otariz, de la parroquia de Linares del concejo de San Martín del Rey Aurelio.

La mujer habia madrugado para ir a misa ya que la iglesia le pillaba un poco lejos de su casa. Empezó a caminar todavía cuando era noche cerrada y cuando estaba llegando a una fuente en la que normalmente paraba a echar un trago, comenzó a oir un ruido extraño que sonaba como si alguien estuviese amontonando hojas con un garabatu ( rastrillo de madera) y pensó para ella misma:

- ¿Quién diba andar a talis horis?

Bebió un poco en la fuente y siguió su camino.

Pero mientras seguía andando, el ruido no cesaba y picada por la curiosidad se subió a una piedra a ver si divisaba algo.

Vió a una mujer que estaba haciendo un movimiento como de barrer y estaba efectivamente amontonando hojas con eun garabatu. La mujer se le acercó y le dijo:

- ¿Como madruguis tantu p'atropar fueya? ¿Cómo nun asperis a que amaneza?

La mujer dió un salto del susto y con cara de pocos amigos puso el garabatu apoyado en un castaño. El árbol empezó a caer y la curiosa mujer tuvo que dar un buen salto porque si no le hubiera caido encima.

Salió corriendo y le contó lo ocurrido al cura cuando hubo llegado a la iglesia, y aunque la historia era un poco rara, tuvo que creerla puesot que la mujer venía llena de arañazos de las ramas y no se los podía haber echo ella para contar esa historia. 

 

Comentarios 

 
0 # amanda 20-01-2012 07:55
esto es muy largo
Responder | Responder con una citación | Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar